En general los sistemas impositivos de los países desarrollados comparten muchas similitudes, como el concepto de residencia fiscal, tarifas progresivas, deducciones de acuerdo a circunstancias personales y familiares, sistema de retenciones o pagos a cuenta, obligación de presentar declaración, etc. No obstante, hay países que presentan ciertas peculiaridades respecto al sistema impositivo español. Por ejemplo en Reino Unido el ejercicio fiscal no es el año natural, sino que va del 6 de abril al 5 de abril del año siguiente (el año fiscal de otros países como Australia, Sudáfrica, Hong Kong, India, etc. tampoco coincide con el año calendario). Dinamarca, Bélgica y España son los países en Europa en los que la factura fiscal personal es mayor. Si incluimos las cotizaciones a la Seguridad Social, Francia también se une. En el caso de Francia, los residentes fiscales no deben pagar retenciones o pagos a cuenta periódicos como ocurre en España, sino que se paga la cuota tributari...
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