A punto de cumplir su primer año, la reforma laboral se está dejando sentir
en la forma de despedir en España. Los expedientes de regulación de empleo están
ganando terreno poco a poco. El despido objetivo y justificado, el que tiene una
indemnización más baja (20 días por año trabajado), ha crecido
significativamente. Y, por último, los despidos pactados en órganos de arbitraje
prácticamente se han duplicado. En concreto, estos han pasado de 23.524 hasta
septiembre de 2011 a 43.227 en el mismo periodo del año pasado, según el
Ministerio de Empleo.
La reforma laboral acabó con el llamado despido exprés. Esta vía era cara —la
indemnización más alta— pero al mismo tiempo libre de trabas judiciales si el
empresario asumía que su decisión era injustificada y pagaba la compensación
correspondiente. Al ahorrarse los tribunales, el empresario también eludía pagar
los salarios de tramitación (el sueldo que un trabajador hubiera cobrado desde
que es despedido hasta que llega la decisión judicial que le da la razón), un
coste incierto que puede encarecer mucho la indemnización final.
A este cambio hay que sumar otro de la reforma que explica el aumento de las
rescisiones individuales pactadas. Desde febrero cuando un juez declara un
despido improcedente, es potestad del empresario decidir si el trabajador se
incorpora o no al puesto de trabajo. Si decide que el empleado vuelve, tiene que
pagarle los salarios de tramitación; si no regresa, se paga la indemnización
correspondiente y la cuenta queda saldada.
El pacto en los organismos de arbitraje y mediación llega cuando un empresario
despide a un empleado aduciendo una causa objetiva y este último no se conforma
y recurre la decisión ante el juez. Antes de llegar a los tribunales, el caso
tiene que pasar por un órgano de mediación y arbitraje y es aquí donde se
producen este tipo de pactos. El aumento de acuerdos en este organismo llega
porque los dos cambios citados han incentivado a ambas partes a poner fin al
pleito antes de llegar al juicio
El incremento de despidos por esta vía también ha provocado que suba el monto
global de las indemnizaciones. Si en los nueve primeros meses de 2011, la
cuantía total era de 758 millones; en el mismo periodo del año pasado ascendió a
1.555 millones.
También creció la indemnización por trabajador en esta estadística. No
obstante, no cabe sacar de esto la conclusión de que la indemnización media de
todos los despidos ha crecido. Primero porque estas rescisiones son una pequeña
parte del total. Y segundo porque al desaparecer la vía exprés que llevaba
aparejada la indemnización más cara, lo más probable es que las cantidades
pactadas estén por debajo del máximo legal.
Fuente: El País
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